«Cena con Ojos Vendados»: una verdadera experiencia de ayuda y empatía

Las experiencias no solo traen consigo aprendizaje, también nos sensibilizan acerca de situaciones que a veces desconocemos.

 

Con un recibimiento cálido y amplia sonrisa, desde la entrada nos explican la dinámica. No es una cena común, en esta ocasión la degustaríamos privándonos de un sentido esencial en el ser humano: la vista.

 

De la vista nace el amor dicen, pero ¿qué sucede si no podemos ver? Agudizamos nuestros otros sentidos sensoriales (tacto, gusto, olfato, audición) y nos integramos a la comunidad a partir de los mismos, con sus limitantes y posibilidades. Durante la cena aprendimos que la paciencia se cultiva y que no poder ver no solo limita las relaciones con los demás,  también margina en términos de convivencia humana: dependemos de alguien más, la vulnerabilidad es una constante pues desconocemos con precisión qué sucede alrededor y la interacción con los demás se modifica pues es con gritos o silencios, dejando a la subjetividad la interpretación de la situación pues no hay certezas, solo sensaciones.

 

Los meseros atentos a cualquier petición indican que para poder ir al baño -por ejemplo-   tendremos que levantar la mano y ellos, solícitos nos trasladan -nos dejan en la puerta- y que cualquier cosa que necesitemos la solicitaremos solo levantando la mano. Atentos, todo lo que se nos pide es estar dispuesto a vivir la experiencia con la condición de no quitar el antifaz.

 

 

 

La comida, una mezcla de sabores exóticos y deliciosos sobre una base de arroz  nos obliga a replantearnos las texturas y sensaciones que nos presentan  «¿es esto camarón?» se escucha por ahí, «¿qué es esto tan suave y rico?» exclama alguien más. Las reacciones son divertidas y de sorpresa. La cena no tiene parangón con ninguna otra, pues a pesar de no poder verla, sí se puede sentir la finura de los ingredientes que la componen y aunque no sabemos exactamente que es lo que estamos probando, de lo que sí estamos seguros es de que es de la comida más deliciosa que hemos probado.

 

China Girl, es un restaurante que además de ofrecer un excelente menú de comida china con más de 100 platillos, sabores y combinaciones saludables, tiene como objetivo apoyar a la sociedad mexicana más desfavorecida mediante la organización de eventos de recaudación de fondos y en esta ocasión, Alfredo Hong el dueño, gracias al enorme apoyo de Fernando Santibañez, dueño de Corazón de Pirata – creador de bolsas de mujer con fines altruistas- la ayuda llegó a Fundación In Your Eyes, organización presidida por el artista plástico y protesista Aldo Fichtl, cuyo talento le ha valido ser considerado el mejor protesista en la República Mexicana.

 

Llega casi el fin de la cena. Nos piden quitarnos los antifaces para que podamos reconocer de nuevo nuestra realidad. Al quitarlo, la luz entra de nuevo a nuestros ojos y podemos de nueva cuenta ser dueños de nuestras certezas. Alfredo da las gracias a todos por haber asistido, explica a donde se dirige todo el esfuerzo de esa noche. La intervención de Fernando es la que nos explica la importancia de una prótesis ocular pues él mismo usa a partir de un accidente que le hizo perder el ojo izquierdo. Nos narra la inseguridad, el miedo, el terror que se padece al no tener un ojo. No solo se pierde la visión, la inseguridad y depresión se convierten en acompañantes; los gastos se convierten en una carga enorme y la pérdida de esperanza ante un evento de esa magnitud y se hace cada día más grande, más insalvable.

 

Fernando fue apoyado por Fundación In Your Eyes con la obtención de su prótesis y el objetivo principal de la Fundación es ayudar a  la mayor cantidad de personas que se encuentran en situación vulnerable, pues perder uno o ambos ojos, ya sea por enfermedad o accidente no solo es complicado en términos físicos; en lo emocional, las afecciones son violentas, la depresión es seria y estas situaciones trastocan lo social, convirtiéndose en un problema de magnitudes sociales insospechadas.

 

“Cena con los ojos vendados” no es un concepto nuevo, tiene antecedentes en Montreal Canada, lugar que se distingue por su apertura e inclusión con las personas que padecen discapacidad. Lo que sí es nuevo es observar que cada vez más personas tienen deseos de ayudar a los demás, que se sensibilizan con sus necesidades y que poco a poco, somos capaces de mirar al otro y apoyarlo.

 

Las prótesis oculares con las que  Fundación In your Eyes apoya a las personas en situación vulnerable significan un cambio de vida a todos los niveles. No solo es un cambio de vida en términos sociales, emocionalmente elevan la autoestima, la seguridad y la confianza y hacen del paciente un mejor ciudadano para su comunidad y con la capacidad de construir un mejor mundo para él, los suyos y para los demás.

 

Esa noche no solo probamos comida deliciosa y convivimos de manera poco habitual, esa noche también apoyamos a que tres personas cumplan su sueños dignamente.

 

Pueden seguir los casos que apoyamos en nuestra página institucional (www.inyoureyes.mx) en nuestras redes sociales  (fb: Fundación in Your Eyes; Instagram: fundacion_in_your_eyes; Youtube: Fundación in Your Eyes) e interactuar con su proceso así como también los invitamos a probar la deliciosa comida que se degusta en China Girl.
Agradecemos enormemente a Alfredo Hong y a Fernando Santibañez por todas las facilidades otorgadas.

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